25.6.07

Como lágrimas en la lluvia. 25 años de Blade Runner


"Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".
Hace 25 años Ridley Scott, que nos había acojonado a todos con "Alien, el 8º pasajero", nos regalaba una de las unánimemente celebradas como obra maestra del cine. Un película que adaptaba con bastante libertad (más bien se inspiraba, diría yo) "¿Sueñan los andróides con ovejas eléctricas?" de Philip K. Dick. En mi caso siempre me imaginé el Los Angeles de la novela como utópico, colorista, casi pasteloso, parecido al vecindario idílico de "Eduardo Manostijeras", pero en fin.
"Blade Runner" cuenta la historia de un funcionario que se dedica a localizar y "desactivar" replicantes, andróides con apariencia humana que viven entre nosotros. Bajo esa premisa eminentemente "noir", y en medio de una atmósfera futurista pero estéticamente deudora del género negro de mediados de S. XX, Harrison Ford compone un trasunto de Humphrey Bogart mientras que Sean Young deviene en una pseudo "femme fatale" que parece salir también de una novela de Dashiell Hammet.
El replicante soberbiamente interpretado por un Rutger Hauer en estado de gracia, un poco nietzscheiano, un poco "überman", nos regalaba ese parlamento final, ese alegato en el que la llama que había ardido con mucha intensidad, pese a su anturaleza artificial, fugaz en su existencia, se reconocía devoto por el valor de la vida, no sólo salvaba a su humano perseguidor sino que incluso le perdonaba y le daba una lección suprema, y por un instante, en medio de ese Los Angeles apocalíptico, siempre nocturno, siempre lluvioso, nos permitía un hálito de esperanza al soltar esa paloma que alzaba el vuelo y nos mostraba un cielo limpio y azul.

3 comentarios:

Tigretón dijo...

Je,je, tocayo. Hablamos de lo mismo en tu blog y en el mío. Pero ayer no tenías puesto nada. Inolvidable banda sonora de Vangelis (junto con la de la revelación de los Oscars de Carros de Fuego, una de las mejores y más representativas de los 80). Inolvidable Rutger Hauer, que daba miedo a los críos (todavía da miedo) a quien dicen que se debe la frase de las lágrimas en la lluvia. Inolvidable Rachael (Sean Young), Zhora con sus serpientes biomecánicas muriendo tiroteada entre los maniquíes de los grandes almacenes... Qué sé yo!! Tantas cosas se pueden decir de esta peli!! Ya es hora de que salga una edición decente en DVD, la última en VO sin extras cubrió la ausencia tanto tiempo pero... faltaba algo

fulgen dijo...

Aparte de mi mujer, eres la primera persona a la que veo utilizar el verbo "devenir" :-O

Por cierto y relacionado con el intérprete del blade runner: ¡hace unos días empezó el rodaje de Indy IV! Hay un vídeo en la web.

Otra cosa, y volviendo a la frase de las naves en llamas en Orión: hace algo más de un año recibí esto en el correo:

el jueves, buscar episodio 9, "yo he visto cosas":

" Yo he visto cosas que vosotros nunca creeríais... atracones de carne a la brasa en llamas y aún más de morcón... he comido rollitos cerdos y bebido vinazo en las Puertas de Barbate. Todos esos kilillos se perderán en el tiempo, como lapos en una piscina. Llegó el momento de morir."

Histórico.

Antonio Rentero dijo...

Caro F. tienes en el link del final de la entrada el origen de esa frase que mencionas ;-)

Y a tu querida M. dile que si usa "devenir" en italiano puede practicar con "deventare". que no es exactamente lo mismo pero se le parece.